jueves, 21 de abril de 2011

NO LO ESPERABA

 No estaba segura, pero la sospecha que me aguijoneaba estaba a punto de confirmarse. Aquella noche de jueves marcó un antes y un después en mi vida.  Me temblaron las piernas y el estómago dio un vuelco. Tres años intentando obtener una respuesta sincera que nunca llegó, pero al fin logré disipar las dudas que habían robado mi alegría.